Qué es y qué no es la coeducación

Si has llegado hasta aquí probablemente hayas reparado en que esta es una ludoteca coeducativa, pero, ¿qué es lo que eso significa?

Muy sencillo, la coeducación es la educación en igualdad de niños y niñas.

¿Así de simple? Entonces, ¿la coeducación no está ya presente en todas partes? Al fin y al cabo, niños y niñas están juntos en el cole, en el recreo…

No exactamente, aunque suelen confundirse, coeducación y educación mixta no son sinónimos. La educación mixta es simplemente una educación no segregada en función de sexos. Pero que niños y niñas estén juntos en la misma clase no garantiza que reciban una educación igualitaria libre de estereotipos de género.

Por ejemplo, Zaida y Miguel son compañeros de clase. A Zaida nunca la sacan a la pizarra en las clases de matemáticas y física y química, así que ha dejado de subir la mano cuando el profesor pregunta quién sabe resolver el ejercicio que están corrigiendo, y cada vez tienen menos interés en esas asignaturas. A Miguel le encantaría ayudar con las decoraciones de la fiesta de fin de curso, sin embargo, la profesora solo ha seleccionado a compañeras para formar el comité de decoración. A pesar de recibir una educación mixta, Zaida y Miguel han recibo mensajes claros de que algunas cosas son de chicos y otras de chicas.

Aquí es donde entra en juego la coeducación. La coeducación va más allá de la educación mixta y tiene como objetivo la desaparición de esos mecanismos discriminatorios dentro y fuera del aula. Coeducar implica que cada persona, niño o niña, pueda desarrollar libremente su potencial en aquellos aspectos que le sean más afines en su propia naturaleza única e individual, sin las restricciones impuestas por los roles de género.

En un sistema coeducativo Zaida saldrá a la pizarra en matemáticas y física y química tanto como sus compañeros varones, y Miguel podrá formar parte del comité de decoración junto a sus compañeras de clase.

Esto también se aplica al mundo de los juegos. Si a Miguel le gusta jugar a las casitas, dejaremos que Miguel juegue a las casitas alegremente. Y si a Zaida lo que le gusta es jugar al baloncesto, no le faltarán canastas para practicar mates. Si en algún momento Zaida decide que quiere probar a jugar a las casitas, será bienvenida, y lo mismo ocurrirá con Miguel y el baloncesto. Nos aseguraremos de que todos y todas puedan probar todo tipo de juegos, y que sean ellos y ellas quienes decidan libremente si les gustan o no, si quieren continuar jugando a eso o si quieren probar otras aficiones.

No se trata pues de invertir los roles de género, si no de eliminar esas barreras. Por eso nuestros juegos vienen sin etiquetas de género. No hay juegos de chicos y juegos de chicas, hay juegos. Y cada cual decidirá si le gusta más jugar a Torre de Gatos, a PitchCar o a Coloretto.

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